jueves, 10 de octubre de 2013

Aprendizaje adulto: ¿Cómo aprenden los adultos y cómo enseñarles?

Durante muchos años, incluso en la actualidad, muchas personas han pensado que la educación por excelencia es una actividad exclusiva de la infancia y la adolescencia. Sin embargo, en los últimos años y como lo demuestran diversas investigaciones (Sarrate 2009, Izquierdo 2005, entre otros) el ser humano tiene la gran capacidad de seguir aprendiendo a lo largo de la vida.

Esta visión de una educación y formación permanente, que no se acaba al llegar a la edad adulta, se ve cristalizada y reflejada en diversos documentos producidos en las últimas décadas, entre las cuales se encuentran el informe "La educación encierra un tesoro" (Delors 1996), la Declaración de Hamburgo sobre la educación de las personas adultas (UNESCO 1997), el Informe Mundial sobre el Aprendizaje y la educación de Adultos (UNESCO 2010), entre otros.

Todas ellas, al igual que la pedagogía del oprimido (Freire 1969), nos invitan a comprender que, como afirmaba Jhon Dewey, "la educación de adultos es un derecho y un bien público al que todos deberían tener acceso, pero en la que todos tienen igualmente la responsabilidad de participar en el interés de mantener la democracia" (UNESCO 2010).

Este derecho y bien público debe ser entendido como un aprendizaje a lo largo de la vida, que no tiene fin ni debe de excluir a ninguna persona; ya que como se menciona en el punto 21 de la Declaración sobre Educación de las personas Adultas:

"En la actualidad hay en el mundo más personas de edad por habitante que nunca antes, y la proporción sigue en aumento. Estos adultos de edad pueden contribuir mucho al desarrollo de la sociedad. Por lo tanto, es importante que tengan la posibilidad de aprender en igualdad de condiciones y de maneras apropiadas. Sus capacidades y competencias deben ser reconocidas, valoradas y utilizadas." (UNESCO 2010)

Tomando en cuenta lo que menciona Maria Luisa Serrate en su texto "Rasgos Singulares del Aprendizaje Adulto", acerca de las características propias de la edad adulta (la capacidad de autodirección, el alto nivel de responsabilidad en base a una ética propia, el desempeño conjunto y simultaneo de distintos roles y el ser agente activo con una proyección-incidencia elevada) y el amplio repertorio de experiencias que "constituyen un principio y fuente natural de conocimiento, decisivo en el proceso de aprendizaje" (Serrate 2009:35), podemos observar que, efectivamente, las estrategias de enseñanza y aprendizaje que se lleven acabo en jóvenes y adultos no necesariamente deben de ser las mismas que se aplican a los más jóvenes (niños y adolescentes).

En el caso de las poblaciones adultas, por ejemplo, "la motivación para aprender se encuentra especialmente interrelacionada con las satisfacción de sus necesidades y expectativas" (Serrate 2009:35). Es decir, a diferencia de los adolescentes e infantes, hay una tendencia creciente (con la edad) a que predomine la motivación intrínseca (interna) más que la extrínseca (basada en factores externos como las calificaciones, por ejemplo). Por esta razón, en muchos casos suelen haber jóvenes y adultos se preguntan "¿y esto para qué me sirve?"

Debido a ello es importante que, al momento de diseñar estrategias y propuestas de enseñanza y aprendizaje en adultos, tomemos en cuenta la diversidad de experiencias que traen consigo nuestros educandos, ya que dichas experiencias son las que le dan un un valor y significado a sus propios conocimientos y aprendizajes. Asimismo, debemos de tomar en cuenta lo que nos señalan autores como Ángel Izquierdo (2005) sobre los problemas o conflictos que se dan en el desarrollo del adulto, tales como: el aprecio de la sabiduría frente a al aprecio de la fuerza física (cómo las personas cuando van avanzando en edad comienzan a canalizar gran parte de sus energías físicas en actividades mentales), la socialización frente a la sexualización en las relaciones humanas (se comienzan a redefinir las relaciones con personas de ambos sexos, dando prioridad a la camaradería sobre la intimidad sexual o la competitividad y a la búsqueda de la sabiduría), la flexibilidad frente a la rigidez mental (la lucha contra las tendencias a obstinarse en sus hábitos o desconfiar demasiado de las nuevas ideas).

En otras palabras, se trataría de proponer estrategias didácticas (contextualizadas a las etapas del desarrollo adulto) que propicien aprendizajes significativos. Es decir que los educandos sean quienes construyan un significado propio o personal para un objeto de la realidad o contenido que pretenden aprender. 

El aprendizaje de un nuevo contenido es, en último término, el producto de una actividad constructiva mediante la cual la persona incorpora  a su experiencia, los significados y re­presentaciones referidos a un nuevo conocimiento. Para ello se debe tomar en cuenta, en el desarrollo cualquier propuesta de formación, que son las personas (educandos) los principales constructores del conocimiento y que construyen signi­ficados cuando hacen uso de experiencias y conocimientos previos, cuando tienen interés y disponibili­dad y cuando reciben la orientación oportuna y efectiva del educador/formador en el marco de una situa­ción interactiva, situación que nos toca crear y promover.


La metodología debe ser holística. Es decir, que abarque la integralidad del ser humano, que tenga en  cuenta los aspectos cognitivos, afectivos y actitudinales acordes con su etapa de vida.

Tomando en cuenta la psicopedagogía del adulto, expuesta por Roxana Valle (2012), se podría decir que al momento de desarrollar nuestras propuestas educativas, deberíamos tomar en cuenta los elementos sugeridos por Rosa Maria Mujica (2006):
  • Partir de la realidad de los educandos: Es fundamental partir de la realidad, esto es de las características, necesidades, intereses y problemas de los alumnos  con las que trabajamos, así como de su experiencia de vida, sus posibilidades y sus limitaciones. Partir de la realidad de las personas supone entonces abordar los contenidos de cada clase, taller o sesión, incorporando las experiencias y conocimientos previos de los que participan en ellos.
  • Aprender a aprender:    Esto significa que  el aprendizaje debe partir de la experiencia directa de las personas promoviendo su actividad de tal manera que sean capaces de buscar información, de organizar sus ideas, reflexionar, sintetizar y construir  opinión y conocimientos, pasando de ser receptores pasivos a  productores de conocimientos.
  • Tener en cuenta el diálogo como método privilegiado: Un aspecto fundamental el desarrollo de una comunicación horizontal entre los sujetos involucrados en el proceso educativo. Para que haya comunicación horizontal es necesario que las personas se reconozcan diferentes pero iguales en dignidad y derechos. El diálogo constituye un espacio que permite expresar las diferentes posturas, opiniones o sentimientos frente a un hecho o a una situación. El diálogo hace posible el aprendizaje activo,
  • Se promueva la Criticidad:  Criticidad es aquella actitud que permite dar una opción justa; juzgar ideas, personas y hechos, con equilibrio y profundidad. Criticidad es igual a sensatez o a "sentido común" y es opuesta a la superficialidad, la obstinación, el apasionamiento y la intolerancia .La persona crítica es capaz de juzgar con actitud positiva; por ello no sólo emite juicios sino que abre espacios de discusión y, en lo posible, propone alternativas y soluciones. Los educandos  deben aprender a distinguir, comparar, evaluar y proponer, para tener juicios propios, correctos y justos. Para desarrollar la capacidad crítica es necesario  privilegiar la información que parte de la realidad, tratando siempre de regresar a ella para transformarla;  favorecer la reflexión, el análisis y la interpretación de la información adquirida;  promover la autocrítica (la autoevaluación) tanto del educador como del participante;  integrar teoría y práctica 
  • Promover la expresión y el desarrollo de afectos y sentimientos: Toma en cuenta los sentimientos de los educandos. Si las personas expresan libre y conscientemente sus sentimientos, y se les acompaña a crecer y madurar en ellos, se puede decir que se está tomando en cuenta a la persona. Sólo es posible el aprendizaje de valores si el educador en sus métodos y procedimientos, toma  en cuenta los sentimientos de los educandos.
  • Promover la participación:  Promover la participación es motivar a los y las participantes a tomar parte activa en todas las actividades planificadas en el proceso educativo, para que dejen de ser espectadores, para ser protagonistas.  Cuando los y las participantes participan, se comprometen con las iniciativas que tomen, asumen sus responsabilidades y descubren su capacidad para tomar decisiones.
  • Promueva La Integralidad: En este sentido, promover el desarrollo integral de la persona exige asumirla como valiosa en sí misma, única y diferente, que tiene características propias y originales. propicia el desarrollo orgánico y psicomotor tomando en cuenta las características y posibilidades de cada persona;  estimula la capacidad de conocer, comprender, crear, construir, descubrir, cuestionar, proyectar, valorar y trascender;  crea las condiciones necesarias para el desarrollo, para la expresión de los sentimientos y afectos y de su capacidad estética; promueve el desarrollo del juicio moral, estimulando la capacidad de diferenciar el bien del mal, el desarrollo de la tolerancia, del sentimiento de igualdad de los seres humanos, de la solidaridad y de todos aquellos valores que hagan posible el logro de la justicia, la democracia y la paz.
  • Rescatar el valor del juego: El que sean adultos no significa que no sepan/deban jugar o que se hayan olvidado de hacerlo. Los  juegos ayudan a realizar un diagnóstico de manera participativa, permiten conocer qué  es lo que los participantes saben sobre el tema y a partir de este conocimiento reforzar o transformar las ideas previas. Los juegos promueven el debate y logran que se expresen los participantes. Ayudan también a compartir las experiencias y la vida generando ambientes de acogida y respeto al otro y a la otra, de tolerancia y de aprecio. Los juegos hacen más fácil cuestionar los prejuicios y preconceptos predisponiendo a los participantes a nuevos aprendizajes. Los  juegos también ayudan a construir colectivamente conceptos e ideas.

En conclusión, se puede decir que el aprendizaje y la educación no son hechos acabados. Si bien el aprendizaje adulto tiene algunas diferencias, propias de la etapa de vida, con respecto a la educación que debe de recibir un niño o adolescente, el aprendizaje es un derecho que se debe dar a lo largo de la vida.

A manera de resumen se presenta la siguiente infografía donde se presentan cuales son los principios del aprendizaje adulto que se han presentado en esta publicación.

Fuente: Blog TICs y Formación
Consulta: 9 de octubre de 2013



Bibliografía:

- DELORS, Jacques (1998). La Educación encierra un tesoro. UNESCO. Consulta: 7 de abril de 2013. http://www.unesco.org/education/pdf/DELORS_S.PDF


- DEL VALLE, Roxana (2012) Aprendizaje adulto. Diplomatura de especialización en Docencia para la Formación y la Capacitación. Lima: Facultad de Educación PUCP. En: PLAN ESPECIAL DE LICENCIATURA EN EDUCACIÓN (2013). Texto base del curso Didáctica para Procesos Educativos No Escolares. Material de enseñanza. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, Facultad de Educación.

- FREIRE, Paulo (1969). Pedagogía del Oprimido. Barcelona, Biblioteca Nueva. 

- IZQUIERDO, Ángel (2005). Psicología del desarrollo de la edad adulta. Revista Complutense de Educación. Vol. 16, Núm. 2, 601-619. En: PLAN ESPECIAL DE LICENCIATURA EN EDUCACIÓN (2013). Texto base del curso Didáctica para Procesos Educativos No Escolares. Material de enseñanza. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, Facultad de Educación.

- MUJICA, Rosa Maria (2006). Metodología de Educación en Derechos Humanos. Consulta: 9 de octubre de 2013.


- SARRATE CAPDEVILLA, Maria Luisa (2009). "Rasgos Singulares del aprendizaje adulto" En: Educación de personas Adultas en las Fuerzas Armadas. CATÁLOGO GENERAL DE PUBLICACIONES OFICIALES. España: Ministerio de Defensa. pp.27-40.  En: PLAN ESPECIAL DE LICENCIATURA EN EDUCACIÓN (2013). Texto base del curso Didáctica para  Procesos Educativos No Escolares. Material de enseñanza. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, Facultad de Educación.

- UNESCO (1997). Declaración de Hamburgo. Hamburgo, Alemania. Consulta: 9 de octubre de 2013 http://www.unesco.org/education/uie/confintea/pdf/con5spa.pdf

- UNESCO (2010). Informe Mundial sobre el Aprendizaje y la Educación de Adultos. Instituto de UNESCO para la Educación a lo largo de toda la vida. Hamburgo, Alemania. Consulta: 9 de octubre de 2013. 

miércoles, 9 de octubre de 2013

¿Cómo aprende el adulto y cómo enseñarle?



¿Cómo aprende el adulto y cómo enseñarle?


Es importante señalar lo que significa para nosotros los educadores el aprendizaje, visto como un proceso inherente a la condición humana que va a permitir a toda persona superar con éxito los diferentes problemas y retos que presenta las diferentes etapas de su vida, por ello ha de esta presente a lo largo de los misma, y es durante esta donde se inscribe la educación de personas adultas. En ese sentido, el sistema educativo reconoce a nivel mundial la urgente necesidad de lograr una educación para todos a los largo de toda la vida, como factor esencial para conseguir el desarrollo equitativo y sostenible de las sociedades. María Luisa Sarrate (2009), menciona a la “educación a lo largo de la vida”, que propicia el aprender a aprender y otorga a la persona el principal protagonismo de su formación, implica así mismo, transformaciones que van en función al tiempo (a lo largo de toda la vida), a los objetivos (aprender “a hacer”, “a conocer”, “a vivir juntos” y “a ser lo mejor de sí mismo”) y al espacio educativo (en todo lugar donde se desarrolle la persona); insertando competencias claves necesarias para la realización personal, la inclusión y el empleo.

Ya que la reflexión va dirigida hacia el aprendizaje “adulto”, conviene analizar su etimología, aunque en lo personal pienso que esta dista mucho de lo que pretendemos entender como el “ser adulto” hoy en día. Como se sabe, la palabra adulto nace del latín “adolescere” que significa “crecer”; así también adulto es el participio pasado del verbo en mención que significaría “el que ya ha terminado de crecer”; es este último significado el que la gran mayoría de personas conoce y utiliza. Si hacemos una contraposición con el término raíz “adolescente” este nos enfatizará el sentido de que está en proceso de crecimiento, que aún no ha terminado de desarrollarse. Entonces el sentido etimológico de “adulto” gira entorno a una estabilidad, muy poco dinámica, sin mucho cambio, contrariamente a los que nos dice el término adolescencia que si vemos más allá estaría en función de lo que actualmente se vive en sociedad y en este mundo globalizado. Hoy en día son los adultos y los adolescentes los que viven e interactúan en esa dinámica fluida que tiene la vida, las sociedades modernas, en el que ambos son protagonistas de cambios por el logro de un equilibrio que se construye en movimiento y que diferencia a esa “estabilidad” adulta que tradicionalmente la confundía.

“La edad, por tanto, no solo es cuestión de cronología, sino que está llena de significados, estructuras, obligaciones, relaciones, etc., que marcan el ritmo de vida de cada uno.”[1]

Es por esto que considero que el adulto no debería ser expresado desde su sentido etimológico, ya que nadie termina de crecer, sino que sigue en un constante proceso de maduración y aprendizaje, donde este aprendizaje permanente de los adultos se da a lo largo de toda la vida.
Ahora bien, esto no quiere decir que el adulto y el adolescente aprendan de la misma forma; lo que significa es que ambos tienen la posibilidad y la capacidad para hacerlo, el cómo enseñar tiene que ver con la construcción de conocimientos de cómo recibe y estructura la información el adulto. Muchos autores han caracterizado a la “adultez[2]”, asumiendo periodos de transición, como el mencionado por Roxana del Valle (2012), quien los diferencia en periodos de cinco años: adulto temprano (18 a 23 años), el adulto medio (40 a 45 años) y el adulto mayor (60 a 65 en adelante); donde la persona que aprende es independiente y con capacidad de autodeterminación. Del mismo modo para que este aprendizaje se dé, existen factores intrapersonales como: las estrategias de aprendizaje propias y el trabajo autónomo que vaya a realizar, la propia personalidad del adulto y su motivación; factores del entorno como: el ámbito de aprendizaje, el comportamiento del docente, las interacciones, etc. 

El aprendizaje en el adulto, constituye un aspecto fundamental y continuo de su vida, donde su experiencia, sus rasgos son absorbidos durante el proceso. La información es variada y se procesa, se organiza, se clasifica para luego se generaliza efectivamente (comprensión), esto implica entender para luego utilizar la memoria, podríamos decir que aprende de forma distinta al proceso de los niños, niñas y adolescentes. Es entonces, el proceso de aprendizaje adulto, un proceso de orientación de dicho aprendizaje, donde el adulto es el eje del mismo, siendo orientado, asesorado y con experiencia suficiente para administrar su propio aprendizaje.

Les dejo este video, que si bien no es peruano, siento que es motivador y permite sensibilizarnos con el tema. Es parte de una serie de programas que se han realizado en Argentina, donde se muestran historias de vida de hombres y mujeres que participaron en el Curso de Alfabetización para Adultos. Cada capítulo es una historia personal, que intenta describir la transformación de adultos, que decidieron cumplir un importante objetivo pendiente en sus vidas el aprender a leer y a escribir.




[1] IZQUIERDO, Ángel (2005) Psicología del desarrollo de la edad adulta
[2] Personas que han culminado la educación secundaria, con mayoría de edad

lunes, 7 de octubre de 2013

Kinect Effect - "Lo que comenzó como un juego ahora es objeto de aprendizaje"

Aqui comparto el vídeo que proyectaron en el Edutech2013
"Lo que comenzó como un juego ahora es objeto de aprendizaje" (Mirko Reppeti: Edutech2013)


sábado, 5 de octubre de 2013

"¿Cómo aprende el adulto y cómo enseñarle?".



 
Actualmente se reconoce la necesidad de lograr una educación que se lleve a cabo a lo largo de la vida como factor esencial para conseguir el desarrollo equitativo y sostenido de la sociedad. El conocimiento es el factor determinante para la innovación, la realidad actual se caracteriza por el cambio, la globalización, la tecnología y adicionalmente por exigir el perfeccionamiento personal y profesional. Según Sarrate (2002) las exigencias de seguir aprendiendo provienen de dos factores el primero es la propia naturaleza humana ya que considera al hombre como ser inacabado que es educable y perfectible y el segundo los rasgos de la sociedad que buscan que el educando se adapte con el fin de conseguir su promoción personal y profesional y buscar el desarrollo del entorno.

El término adulto significa llegado a su mayor crecimiento o desarrollo [i]y el rasgo más importante de dicha etapa es la conquista de la autonomía  y la capacidad de autogestión así como la creación de un proyecto de vida que se manifiesta en el plano económico, afectivo, social y psicológico. (Avancini; 1996).

Es importante para explicar cómo aprende el adulto considerar la visión de Delors (1996) quien indica que los conocimientos iniciales no son suficientes y que la educación sufre transformaciones fundamentales; está repartida a lo largo del tiempo de vida del ser humano y no se limita a un espacio determinado se lleva a cabo de acuerdo al contexto de la persona. Finalmente el objetivo del aprendizaje es desarrollar las áreas de aprender a hacer es decir adquirir las competencias profesionales, aprender a aprender o a conocer, aprender a ser dando lo mejor de uno mismo y aprender a vivir en comunidad.

En el caso de las personas adultas los cambios son variables y se dan de forma multidimensional y multidireccional, se dan dentro de la misma persona de forma intraindividual y en el grupo de forma interindividuales. Para Peck (1959,1968) es importante indicar que el adulto aprende para poder sortear cuatro conflictos importantes que surgen en esta etapa de su vida; el decremento de su fuerza física que genera un aprecio de la sabiduría, la disminución de su sexualidad que generan mayor importancia a la sociabilización, el empobrecimiento emotivo que permite una flexibilidad emotiva y finalmente la rigidez mental que abre paso a la lucha por el cambio.

El aprendizaje es un proceso interno que implica adquisición, modificación o adaptación en la conducta, en el adulto se debe resaltar  la importancia de los saberes previos y las experiencias acumuladas; la capacidad de aprendizaje depende más que de la edad, de la motivación y de las necesidades e intereses. En general el adulto necesita sentirse cómodo en el entorno y con el aprendizaje; existen muchos factores externos como la familia, el trabajo, el dinero que los limita. Según Vega y Bueno (1996) la habilidad de pensar y actuar reflexivamente aumenta con los años, la edad adulta es un periodo intelectualmente activo y en el que se pueden desarrollar importantes cambios.

La forma cómo enseñarle es a través de la andragogía es la disciplina que se ocupa del aprendizaje en el adulto como ser biológico, psicológico y social, que posee diferentes propósitos, fines, formas de atención, materiales y formas de evaluación.  Según Knowles (1970); los adultos necesitan ser participantes activos de su propio aprendizaje y los educadores tenemos un rol de facilitador que se manifiesta en la horizontalidad y la flexibilidad que debemos presentar.

Es importante considerar la psicopedagogía del adulto entendida como la disciplina que estudia las dimensiones cognitivas y afectivas del aprendizaje adulto en su interacción con el medio ambiente a lo largo de su vida. Si bien es cierto se plantea que las funciones cognitivas de memoria y pensamiento se pueden debilitar con el paso de los años esto puede combatirse con estrategias meta cognitivas de refuerzo, recuperación y almacenamiento a largo plazo. Los aspectos claves del aprendizaje en el adulto son dos; el primero es el subsistema cognitivo que según D. Merrill (2009) se promueve cuando se activan los conocimientos previos, se demuestran, se aplican y se integran a los esquemas previos. El segundo es el aprendizaje complejo y el aprendizaje formal que utilizan el razonamiento abstracto y la información almacenada en la memoria a largo plazo este concepto ha sido desarrollada por (Sweller, Merrienboer & Pass, 1998) con énfasis en la teoría de esquemas y la carga cognitiva. La conclusión es que a mayores experiencias significativas almacenadas menor será la carga cognitiva utilizada y será por ende mayor la capacidad para lograr aprendizajes complejos.

Por ello para poder enseñarle al adulto podríamos utilizar la propuesta de Van Merrienboer, Kirschner & Kester (2007); quien indica que existen cuatro componentes que se pueden utilizar para generar aprendizajes complejos como las tareas de aprendizaje para proveer experiencias basadas en casos reales, la información de soporte que debe ser accesible y especifica, la información de procedimientos dirigida al desarrollo de reglas cognitivas y el ejercicio de parte de la tarea para interiorizar procedimientos y reforzarlos.

Para poder realizar de forma eficaz el aprendizaje en los adultos se debe potenciar el mantenimiento de la motivación inicial es decir el carácter voluntario del adulto por aprender; prestar atención a las destrezas adquiridas, propiciar la proyección de la práctica ya que el adulto busca la inmediatez de la aplicación del conocimiento para mejorar su vida y poder permitir que el alumno en base a su experiencia participe en el proceso de planificación.

Para poder enseñar a los adultos en general y poder lograr aprendizajes significativos adicionalmente a la actitud del alumno debemos tener en cuenta dos condiciones en relación al material presentado: La significatividad lógica; es decir el material debe ser organizado y sentar una base para la construcción de significados y la significatividad psicológica en donde los contenidos deben ser comprensibles para el alumno y permitir que pueda conectar el conocimiento nuevo con el previo.

 A continuación les procederé a mostrar un video que muestra como se realiza el aprendizaje en adultos en un programa de Caritas dedicado a la capacitación de los pobladores de una comunidad en salud; cuales son los pasos a seguir, cuales son los beneficios que obtiene la población y que importante es llevar a cabo la responsabilidad social.
 
 

 


 



[i] Diccionario de la Lengua Española. Real Academia española. Vigesimo segunda Edición.
 
 
 
 
Bibliografía
 
·         SARRATE CAPDEVILA, Maria Luisa “Rasgos singulares del aprendizaje adulto” En: “Educación de personas Adultas en las Fuerza Armadas. CATALOGO GENERAL DE PUBLICACIONES OFICIALES” España: Ministerio de Defensa. Año 2010. Pp. 27-40.
·         IZQUIERDO, Angel, (2005) “Psicologia del desarrollo de la edad adulta” En: Revista Complutense de Educación. Vol. 16, Número 2, 601-609 Universidad Complutense de Madrid.
·         VALLE, Roxana (2012) “Aprendizaje adulto. Diplomatura de Especialización en Docencia para la Formación y la Capacitación”. Lima: Facultad de Educación PUCP.
·         ARDILA, Ruben. Psicología del aprendizaje. Ed. s.XXI. México, 2002.
 
 
 
 
 

 
 

martes, 1 de octubre de 2013

Aprendizaje de Adultos: ¿Cómo aprende el adulto y cómo enseñarle?


A partir de lo leído, la educación en la personas adultas debe impulsar y consolidar nuevas oportunidades de formación; con la finalidad de asegurar la realización personal y la perfeccionamiento al tiempo que garantice la integración social y promueva la participación sostenida en la sociedad. Por ello, como docentes, debemos realizar actividades significativas conforme a las distintas etapas del ciclo vital con el objetivo de facilitar a nuestros estudiantes a su formación y adaptación de manera permanente y adecuada. Así cada etapa aporta conocimientos y experiencias que ayudan al proceso educativo del adulto; promoviendo el enriquecimiento y el perfeccionamiento personal y el mejoramiento de su entorno (Sarrate: 2002).

De este modo, según los autores (Sarrate: 2009; Valle: 2012; Izquierdo: 2005) la educación se convierte en una actividad vital para todos porque se va desarrollando a lo largo de nuestras vidas; logrando así la construcción de una identidad propia con actitud transformadora ante nuestra sociedad. Esta es una actividad permanente y social; dinámica y transformadora que comprende todos los medios que permiten conseguir un conocimiento del mundo, de los demás y de si mismo.

·      Conciencia cada vez más crítica.
·      Conocimiento más amplio de sí mismo.
·      Dominio de sí mismo cada vez mayor.

Por tanto, para que el aprendizaje repercute y sea significativo es primordial involucrar ciertos aspectos psicológicos y pedagógicos en las diversas situaciones de formación que determinan la etapa del adulto. Estos eventos se relacionan con la vida personal, profesional o comunitaria.

·      Vincular el Contexto socio-cultural
·      Involucrar la Conducta y la experiencia
·      Prestar atención a los esquemas mentales
·      Potenciar el aprendizaje afectivo

Uno de los aspectos importantes que influyen en el aprendizaje y formación es el contexto socio-cultural del individuo. Ya que, al vincularlo con su aprendizaje permite que uno se integre, se desarrolle, tome consciencia de su entorno y se comprometa consigo mismo y con su sociedad. Además, porque en ese contexto el adulto logrará madurez y el desarrollo de competencias para utilizar los instrumentos socioculturales necesarios para lograr interactuar óptimamente con el conocimiento, el lenguaje, los símbolos, los números y las nuevas tecnologías; logrando su desarrollo integral. Por tanto, es un aspecto fundamental porque será un factor determinante en los cambios entre las relaciones recíprocas entre el individuo y los múltiples contextos que le rodean (Lerner:2002).

Otro aspecto importante que influye en el aprendizaje del adulto es la conducta y las experiencias vividas del día a día. Es cierto que en cada etapa de la vida uno va almacenando conocimientos (recuerdos significativos) que influirían en la construcción del nuevo conocimiento y del modo como nos comportaremos ante los demás. Es por ello, que el aprendizaje del adulto será mucho más significativo y permanente si se integran situaciones cotidianas, conocimientos previos del adulto con los nuevos conocimientos. Es cierto que a mayores experiencias significativas esto impactará positivamente en la construcción y consolidación de esquemas mentales y ello también favorecerá al aprendizaje del adulto (Sweller, Merrienboer & Paas: 1998). “Es un proceso de enriquecimiento de la acción, por asimilación mutua de esquemas, en función de la experiencia real o simbólica. Su función es mejorar la conducta haciéndola más adecuada y flexible a las situaciones”. (Gonzales: 1991)
Y por último otro aspecto que influye en el aprendizaje del adulto es mediante la construcción de redes relacionales - afectivas propias de cada etapa del individuo favoreciendo así la construcción del conocimiento, la estabilidad emocional, las relaciones sociales y el propio desarrollo psicológico. ”La etapa adulta es un periodo afectivamente dinámico e intelectualmente activo en el que acontecen cambios” (Izquierdo:2005)

Ciertamente la etapa adulta es parte del desarrollo del ser humano, tiende, como las otras, al perfeccionamiento; si bien no se alcanza plenamente, se aproxima por pequeños logros que implican un constante esfuerzo personal. Asi el aprendizaje en el adulto se convierte en un proceso continuo y permanente de construcción personal/social. Nosotros como adultos estamos en condiciones de comprender a un nivel mucho más abstracto sobre los nuevos conocimientos que a través de ello poder elaborar efectivamente nuevos aprendizajes que serán para todo la vida.

Finlamente, Como docente creo importante integrar los aspectos psicopedagógicos en el  proceso de formación de los jóvenes; ya que muchos de los estudiantes vienen de realidades y necesidades diferentes. Por ello la psicopedagogía es una disciplina que proporcionará nuevas opciones cognitivas y afectivas del aprendizaje para lograr un optimo perfeccionamiento profesional.

Actualmente enseño cursos formativos para las carreras creativas y el promedio de edades de mis alumnos son de 17-18 años; y por lo tanto creo importante integrar en mi practica profesional ciertas estrategias didácticas y cognitivas que facilitarán una situación de aprendizaje para toda la vida, que sea significativa y utilizando material didáctico y recursos tecnológicos de acuerdo a las necsidades de los alumnos.

Aplicar estrategias de enseñanza para los adultos y jovenes como:
·      Mantener la motivación
·      Conocer los saberes previos
·      Activar la Memoria de forma permanente
·      Integrar la practica profesional
·      Retroalimentación colaborativa


Bibliografía

Sarrate Capdevila, Maria Luisa (2009). Rasgos singulares del aprendizaje adulto. En: Educación de personas adultas en las fuerzas armadas. Catálogo general de publicaciones oficiales. España: Ministerio de Defensa.


Del Valle, Roxana (2012). Aprendizaje adulto. Diplomatura de Especialización en Docencia para la Formación y Capacitación. Lima: Facultad de Educación PUCP.

Izquierdo, Ángel (2005). Psicología del desarrollo de la edad adulta. Revista Complutense de Educación. Vol. 16 N° 2, pp. 601-619. Madrid: Universidad Complutense de Madrid.